La historia nos ha enseñado que a la larga ningún tirano se sale con la suya. Fueron simples humanos que en ocasiones lograron hacer creer a sus seguidores que se trataban de seres divinos. La gran mayoría de estos canallas han acabado siendo ejecutados o han tenido que poner pies en polvorosa para evitar la justicia del pueblo. Claro está que alguno se ha librado (pongamos como ejemplo al malnacido Stalin), pero son los menos.
Aquí os pongo una seria de fotografías que deberían hacer reflexionar a alguno de estos que todavía hoy se dedican a masacrar a su gente, o a someter a naciones y a los que lo único que les importa es el poder y vivir en la opulencia a cualquier costa. ¡Temblad malditos, la historia os juzgará!
Luis XVI
Hitler
Mussolini
Ceaucescu
Sadam Hussein
Y algún otro capullo que me quedo con las ganas de poner aquí, pero de momento solo está disponible la primera fotografía
Han pasado tres décadas desde el 30 de marzo de 1981, el día en que una bala alcanzó el pulmón izquierdo del ex presidente Ronald Reagan, y la efeméride ha encendido un debate que ya coleaba en el Congreso- el del control de armas. Eran las 2.27 de la tarde en Washington cuando un hombre de 25 años, John Hinckley Jr., apuntó hacia Reagan mientras éste se dirigía a una limusina desde el céntrico hotel Hilton, y abrió fuego a unos seis metros de distancia del presidente, que se recuperaría de la herida tras una operación. Los disparos alcanzaron también al agente del servicio secreto Timothy McCarthy, al policía Thomas Delahanty y al entonces portavoz de la Casa Blanca, James Brady, quien fue herido en la cabeza y padece de lesiones cerebrales permanentes. Brady, convertido desde entonces en un ferviente defensor del control de armas, aprovechó el aniversario para exigir al Congreso que refuerce la legislación en esta materia, especialmente a la luz de sucesos como el tiroteo del pasado enero en Tucson (Arizona), que dejó gravemente herida a la congresista demócrata Gabrielle Giffords. “Yo no estaría aquí, en esta maldita silla de ruedas, si tuviéramos leyes que atendieran al sentido común”, dijo Brady, de 70 años, en una conferencia de prensa en el Capitolio. El ex portavoz de Reagan compareció junto a su esposa, Sarah, y el senador Frank Lautenberg y la congresista Carolyn McCarthy, ambos demócratas, que pidieron apoyo a un proyecto de ley que ellos mismos presentaron en sus respectivas cámaras dos semanas después del tiroteo de Tucson.
La medida prohibiría las armas con recámaras de munición amplia, que puedan almacenar de 30 a 100 balas, con el fin de evitar sucesos como el de Tucson, en el que el acusado, Jared Lee Loughner, disparó 32 balas en apenas 16 segundos. Además, Brady apoya otra propuesta de ley que exige una revisión del historial de todos aquellos que quieran comprar pistolas, incluidos quienes lo hacen en las ferias de armas. Preguntado por lo que recuerda sobre aquel 30 de marzo de 1981, Brady, que sufre de dificultades en el habla, evocó la impresión de “no ser la misma persona que era antes". “Yo solía ser un corredor de fondo. Ya no. Pero no voy a huir de este problema”, aseguró. Reagan murió el 5 de junio de 2004 en su residencia de Los Ángeles, con 93 años y tras sufrir Alzheimer durante los últimos diez años de su vida.
La actriz Jodie Foster
Por su parte, Hinckley, quien confesó haber atentado contra el presidente para atraer la atención de la actriz Jodie Foster, fue declarado “no culpable” en junio de 1982 debido a su locura y está ingresado desde entonces en un hospital psiquiátrico. -Fuente: http://bit.ly/kcEc5n
En el libro Guinness de los records figura la bombilla mas antigua del mundo. Alojada en una estación de bomberos de Livermore, California, fue fabricada por la compañía Shelby a fines de 1890. Su sitio web cuenta con una webcam que nos permite verla “en vivo”.
La bombilla tiene nada mas y nada menos que 106 años. Fue cambiada de lugar varias veces, hasta llegar a la estación de bomberos 6, en el 4550 de la avenida Este de Livermore, donde uno puede visitarla actualmente.
Irónico, ¿no? Cualquier cosa que hoy compremos no tiene una extensa vida útil, y esta bombilla creada hace cien años sigue encendida. En el sitio oficial de la bombilla podrás ver fotos, la webcam antes mencionada, la historia, los festejos, y todo lo relacionado con este record Guinness.
En la madrugada del 11 de marzo de 2011 las noticias conmovieron al mundo tras los destrozos originados por un terremoto de 8.9 puntos en la escala de Richter en el norte de Japón que, además de derrumbes y explosiones, provocó tsunamis devastadores. En 1973 el novelista Sakyo Komatsu se adelantó a los hechos en su libro “Japan Sinks” (El hundimiento de Japón) que dio paso a una película ese mismo año y un remake en 2006. Si bien Japón es un país que hace más de 100 años comenzó a prepararse para terremotos de grandes magnitudes, el terremoto de 8.9 en el noreste de la isla, provocó tsunamis en la región, donde las gigantescas olas devastaron todo a su paso. Actualmente hay miles de muertos y cientos de miles de personas desaparecidas. Además, el peligro nuclear actualmente continúa siendo alarmante, dado que las centrales nucleares estaban construías solo para resistir temblores de hasta 7 grados, dado que ese era el valor máximo registrado. En el año 1973 salió a la venta una novela titulada “El hundimiento de Japón”, y ese mismo año se estrenó en los cines la película. En las imágenes se puede ver los destrozos que provoca un gran terremoto acompañado por tsunamis y la erupción de un volcán. En 2006, se realizó un remake de “El hundimiento de Japón”, en el cual las imágenes son aun más impactantes y muy semejantes a lo ocurrido a partir de 11 de marzo de 2011.
A finales de junio de 1940 Francia acababa de rendirse a los nazis y Hitler, en la cúspide del poder, decidió hacer una visita relámpago a París, ciudad en la que nunca había puesto un pie. El canciller de origen austriaco quería conocer el edificio de la Ópera y la tumba de Napoleón, a quien en su megalomanía debía considerar uno de sus pares. Fue una visita fugaz y sin más testigos que sus mandos militares más próximos y, por supuesto, sus camarógrafos. Tampoco era cuestión de que la toma simbólica de París, que por aquel entonces aún era la capital del mundo, pasase desapercibida. La visita estuvo exenta de ceremonias –se llevó a cabo cuando la ciudad todavía dormía– aunque ello no impidió que la comitiva adoptase un cierto protocolo en lo que se refiere a símbolos y formas: uniformes impecables, marcialidad extrema y unos vehículos a la altura de la ocasión, los Mercedes G4.
El G4 no era un coche cualquiera. Fue concebido como símbolo de autoridad en una época en la que Alemania estaba envuelta en una atmósfera de nacionalismo exacerbado que acogía los avances técnicos como anticipos de las conquistas militares que llegarían más tarde. Mercedes incorporó al G4 algunas de las soluciones mecánicas más avanzadas que se conocían entonces –tracción permanente a dos de sus tres ejes– y lo convirtió en un símbolo de su superioridad tecnológica. El coche nunca llegó a comercializarse y las pocas unidades que se construyeron –57 entre 1934 y 1939– fueron destinadas a las más altas autoridades del régimen nacionalsocialista. Cuando uno veía un G4 circulando con su correspondiente escolta podía tener la certeza de que en su interior viajaba algún ‘pez gordos’ del nazismo. Hitler tenía al menos dos unidades y las utilizaba sobre todo para pasar revista a sus tropas después de algún triunfo militar. Las imágenes de los archivos le muestran saludando brazo en alto a sus soldados desde un G4 en escenarios como Austria, Bohemia, Praga, Danzing o Bruselas. La base del asiento del copiloto se plegaba para hacer más cómoda la presencia en posición erguida del acompañante. La tracción a los dos ejes traseros permitía que el vehículo se desenvolviese con cierta agilidad en terrenos campestres e incluso en superficies nevadas, lo que le hacía ser especialmente adecuado en las visitas al frente. Todas las unidades fabricadas equipaban un ocho cilindros en línea que cubicaba más de cinco litros. En cuatro de ellas, sin embargo, se montó una evolución de ese propulsor algo más potente. Dos de esos vehículos fueron los adjudicados a Hitler y los otros dos terminaron en manos de sus principales aliados internacionales: Mussolini y Franco. Hay quien dice que el principal propósito del dictador nazi fue dejar claro ante sus colegas el poderío técnico que había alcanzado la industria alemana. En 1941, año en el que el embajador alemán hizo entrega del vehículo a Franco, el G4 era desde luego un vehículo capaz de dejar boquiabierto a cualquiera. Empleado en algunas cacerías
No se sabe demasiado del uso que el autoproclamado caudillo dio al coche en los primeros años. Lo que sí se conoce es que a partir de la derrota de Hitler el Mercedes apenas fue utilizado en público porque al régimen no le interesaba exhibir las pruebas de su complicidad con los nazis. Se dice que en años posteriores fue empleado en algunas cacerías por parte de algunos miembros de la familia Franco aunque lo cierto es que el dictador nunca llegó a hacer alarde público de su posesión. Con la llegada de la democracia el coche pasó a ser propiedad de la Familia Real. A esas alturas se había convertido ya en una pieza codiciada por los coleccionistas de medio mundo. La mayor parte de las 57 unidades fabricadas, incluidas las dos de Hitler, habían desaparecido durante la guerra. La propia casa Mercedes dictaminó que solo quedaban tres ejemplares originales, entre ellos el que se conservaba en el palacio del Pardo. El valor del automóvil despertó incluso la codicia de los herederos de Franco, que lo reclamaron sin éxito ante los tribunales.
Se dice que el fabricante alemán llegó a ofrecer a la Casa Real un cheque en blanco a cambio del G4, uno de los pocos modelos que no figura en su museo. Mercedes se comprometió a restaurar el vehículo en un centro especializado –Classic Center– que tiene cerca de Stuttgart. El coche fue sometido a un exhaustivo análisis que duró nada menos que tres años –de septiembre de 2001 a diciembre de 2004–. La revisión confirmó que apenas había sido utilizado y que su estado era excelente. A su vuelta de Alemania, pasó a formar parte de la colección de Patrimonio Nacional. Desde entonces está expuesto al público en el Cuartel del Rey del Palacio del Pardo. Toda una joya con una accidentada historia. -Fuente: http://www.nortecastilla.es/rc/20110314/mas-actualidad/vida-ocio/regalo-hitler-201103140039.html
Garbancito de la Mancha es un largometraje de animación español, realizado en Barcelona por Arturo Moreno. Se estrenó en el 1945 y es el primer largometraje de animación producido en España y el primero en color de toda Europa.
Sinopsis Garbancito de la Mancha cuenta la historia de Garbancito, un niño huérfano que vive en un pueblo sometido continuamente por tres chicos: Manazas, Pelanas y Pajarón. Un día, se anuncia la llegada del gigante Caramanca, que devora a los niños crudos, y secuestra a dos amigos de Garbancito: a Kiriqui i a Chirili. Para rescatar a sus amigos, Garbancito contará con la ayuda de su cabrita Peregrina, de una espada y del poder que le concede el Hada Madrina. Con esta capacidad, Garbancito podrá convertirse en garbanzo siempre que lo desee.
Intención propagandística Fue declarada de “interés nacional” con lo que fue favorecida por el gobierno franquista para su distribución y comercialización. Esto es debido a que esconde, bajo su apariencia de infantil historia de buenos y malos, una segunda intención propagandística promovida desde el régimen y a la que dio forma y contenido el guión del reconocido falangista Julián Pemartín. Las arengas del protagonista, siempre "en el nombre de Dios", a los vecinos del pueblo para linchar a la malvada Tía Pelocha y su lucha denodada contra el gigante Caramanca no ofrecen dudas acerca de su catadura fascista, y ejemplifican la cruzada de Franco contra los que él consideraba "los enemigos de España".
El anecdotario recoge que, en la noche del estreno en Madrid el 23 de noviembre de 1945, fue Arturo Moreno quien acabó saliendo al escenario a glosar las virtudes de la película en lugar del previsto Pemartín, ya que Hitler había perdido la guerra y el gobierno franquista necesitaba urgentemente comenzar a acercar posiciones con los ganadores del conflicto bélico. El habitual discurso antiamericano de Pemartín y su afiliación proalemana no hubieran sido pertinentes en aquellos delicados momentos
“Dadme a los hastiados, a los pobres, a las muchedumbres que ansían respirar la libertad”
Grabado en su base aparece este poema de Emma Lazarus que refleja el ideal de esta colosal estatua: la democracia, la solidaridad y la libertad. Lady Liberty, como es conocida, es el símbolo de la creencia en un nuevo mundo, de una sociedad igual, con las mismas oportunidades para todos, y así, ella, con su antorcha, iluminaba los corazones, dándole la bienvenida a quien a finales del siglo XIX y principios del XX, arriesgaban su futuro en busca de estas cualidades, abandonando su tierra natal en busca de esas oportunidades y de esa libertad. Italianos, españoles, mexicanos… enfilaban la bahía de Nueva York, y la primera visión de esas nuevas esperanzas se la daba la estatua de la Libertad. De hecho, en la isla de Ellis, frente a la isla Libertad, fueron registrados casi 12 millones de emigrantes. Concebida por el escultor Fredéric Auguste Bartholdi, fue inaugurada por el presidente Cleveland el 28 de Octubre de 1.886, después de que el gobierno francés se la regalara a la ciudad de Nueva York en conmemoración del centenario de la independencia de los EE.UU. en 1786. Situada en Liberty Island (la antigua isla de Bedloe), la Estatua mide 46 metros aún cuando la altura real desde el suelo es de 93 metros dado que se encuentra sobre un enorme pedestal formado por una estructura de hormigón armado. Desde la entrada hay 354 escalones que suben hasta la Corona, que es el nivel más alto abierto a los visitantes. Siguiendo los planos de Gustave Eiffel, creador de la Torre de París, la estructura interior es de hierro recubierto con cobre, y ancla a la estatua un enorme poste central, dado que el peso de la estatua es de 225 toneladas.
Desgraciadamente, no siempre la podemos visitar, pues cierra por temporadas. Pero las vistas que desde el mirador que hay en la Corona tiene, son espectaculares. Las más famosos fotos de Manhattan, con el famoso skyline, se obtienen desde allí, o desde el ferry con el cual se llega a la isla. La Corona tiene siete puntas que representan a los 7 continentes, y para la cara, sirvió como modelo la propia madre del escultor. Dado el mal estado en que se encontraba la antorcha original, la Estatua fue restaurada con motivo de su centenario. Así, el 3 de julio de 1.986, se celebró una gran fiesta, en la que al finalizar se descubrió la nueva imagen de Lady Liberty. La antorcha original se expone actualmente en el vestíbulo de la Estatua. Casi 70 millones de dólares se invirtieron en su restauración. Para llegar a ella, lo mejor es coger un ferry de los que sale de Battery Park, en el centro de Manhattan, o bien desde el Parque Liberty State en Nueva Jersey. El precio es de unos 12 dólares para los adultos y salen cada 30 minutos todos los días de 9,00 a 17,00 h. excepto el 25 de Diciembre. No obstante, y dado la gran afluencia de turistas, las colas de esperas son largas, por lo que es recomendable estar a primera hora de la mañana. Actualmente, la Estatua de la Libertad ha sido designada como candidata a Nueva Maravilla del Mundo, junto a otros conocidos monumentos mundiales como el Taj Mahal, la ciudad nabatea de Petra, la Alhambra de Granada, los famosos restos de Stonehenge, la ciudad de Timbouctú en Malí, las pirámides de Gizeh en El Cairo, la Gran Muralla China, el Macchu Picchu en Perú, los moais de la Isla de Pascua, la Catedral de San Basilio en Moscú, el Castillo de Neuchswastein en Alemania, el Coliseo de Roma, o Santa Sofía en Estambul. -Fuente:http://locuraviajes.com/blog/la-estatua-de-la-libertad-un-simbolo-mundial/