Los extraños sucesos del Cuartel de Cerler


Ruidos, apagones repentinos, sonido de pisadas, sombras misteriosas, objetos que se caen solos…Desde el verano de 1992, numerosos soldados destinados en el refugio-cuartel de Cerler, situado en el Valle de Benasque (Huesca), se han visto sorprendidos por una serie de fenómenos extraños que rompieron la tranquilidad del recinto militar situado en el bello paraje pirenáico.
Desde aquellas fechas, la estancia en el refugio se ha convertido en un infierno para algunos de los reclutas y suboficiales allí destinados.
Aunque los misteriosos y aterradores fenómenos se iniciaron en el verano del 92, todo comenzaba casi un año y medio antes, en marzo de 1991, cuando durante la realización de unas maniobras, tenía lugar un fatídico accidente en un pico cercano, en el que fallecieron nueve personas, siete soldados y dos suboficiales. El grupo estaba formado por un total de 133 individuos, divididos en grupos de diez o doce personas. La gran mayoría de los soldados formaban parte de la Compañía de Esquiadores del Batallón de Cazadores de Alta Montaña III/65 de Barbastro. Pocas horas después, en un lugar conocido como pico Tuca Blanca de Paderna, en la Maladeta, se desataría la tragedia. Un alud de grandes dimensiones sepultaba bajo la nieve a gran parte de la expedición. Por fortuna, la mayor parte de los soldados pudieron salir por sus propios medios o ayudados por sus compañeros.
Desgraciadamente, nueve personas, siete soldados y dos suboficiales, perecían sepultados bajo la gran capa de nieve. Tras arduas labores de rescate en las que participaron más de 150 efectivos de los equipos especiales de la Guardia Civil y el Ejército, ayudados por perros rastreadores, los cadáveres pudieron ser rescatados, siendo custodiados temporalmente en el refugio militar de Cerler (lugar donde se encontraban alojados los miembros de la expedición), y más concretamente, colocados en el secadero destinado a la descongelación de los utensilios que son utilizados durante las maniobras.
Tras las labores de rescate y los funerales, el Valle de Benasque y en especial el refugio militar de Cerler, volvían a la calma. Pero aquella paz no iba a durar mucho tiempo…A partir del verano del año 92, extraños rumores comenzaron a circular por el pueblo de Cerler y por la cercana población de Benasque. Si aquellos comentarios y afirmaciones eran ciertas, algunos de los soldados destinados en el refugio estaban sufriendo desde hacía cierto tiempo toda una serie de sucesos inexplicables que les mantenían totalmente atemorizados. Rápidamente, tanto los reclutas como los habitantes de la zona, relacionaron los terroríficos sucesos con el aún cercano accidente de Tuca Blanca. Por si fuera poco, al parecer, los fenómenos se producían con mayor intensidad en el secadero donde se depositaron los cadáveres y en la sala contigua, destinada al alojamiento y dormitorio de los soldados en determinadas épocas, especialmente durante maniobras.
Según las informaciones vertidas por el Diario del Altoaragón, los soldados tenían que vérselas casi a diario "con ruidos, taquillas que se abren y se cierran solas, sombras que se desplazan de un lugar a otro durante la noche y objetos que se caen sin motivo aparente", entre otros fenómenos inexplicables. Resultaba bastante curioso, por no decir sospechoso. El 28 de septiembre, "fuentes militares" confirmaban al periódico la existencia de extraños sucesos en el refugio, y horas más tarde, otras "fuentes militares" (¿o fueron las mismas?) desmentían todo rápidamente afirmando que tan sólo de trataba de "novatadas y bromas entre reclutas".
Una cosa es segura. Algo, fuera lo que fuera, sucedía en el refugio. Cuando intentamos ponernos en contacto con un sargento que había estado destinado en Cerler y que había sido testigo directo de alguno de los extraños fenómenos, declinó tajantemente hacer cualquier declaración: "No puedo contaros nada. Me dijeron que me callara".

¿Pretendió acaso el Ejército de Tierra encubrir unos hechos que le resultaban bastante incómodos? ¿Cómo explicar a la opinión pública la existencia de unos sucesos que escapaban a su control y que atemorizaban a los reclutas? Sea como fuere, lo cierto es que en el refugio ocurrían cosas extrañas, sucesos inexplicables como los que vivió Oscar Blasco.
Fuente: http://www.rincondelmundo.net/2008/10/terror-en-la-casa-cuartel-cerler-1991.html
-Escucha el Expediente del Misterio del programa La Rosa de los Vientos sobre este tema.
-Reportaje en el Programa Cuarto Milenio - Pánico en el Cuartel (1/2) (2/2)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿fantasmas en Cerler?. Desde luego lo que hay que leer. Yo estube destinado un mes (mayo93),alli los unicos fantasmas que habitaban, eran los propios del aburrimiento, ya que fuera de temporada de esqui nadie sube por esa carretera, los supuestos fantasmas se debian a un pequeño salto de agua que habia bajo la entrada del cuerpo de guardia, si a eso se le suma que las guardias eran alternas(dia si dia no) durante 1mes, al uso de determinados productos para pasar el rato,asi como las ganas de jorobar de la guarnicion fija.
tema a parte eran los suboficiales que se mandaban alli, pues se consideraba un castigo tal destino, tanto es asi que el sargento encargado del destacamento fijo, se hallaba rebajado del uso de armas.
Cuando yo estube alli ya circulaba el rumor "fantasmal",lastima que fuese falso,al menos nos habriamos entretenido con algo, aparte de los 2 dias de paso de la vuelta ciclista.

Anónimo dijo...

Se me olvidaba, para que la gente pueda comprender mas lo del aburrimiento: las guardias constaban de un cabo, que no salia del cuerpo de guardia, y 3 soldados que se repartian las guardias en turnos de 2 horas, 2horas de descanso y 2 horas de reten, asi 24h.
No habiendo television,solo se sintonizaba 1 emisora de radio y bastante mal, sin pista de deporte, ni nada con lo que entretenerte, como gran hermano, pero en la mili, sumadlo todo y......